Financiar la publicación de un libro
Artículo publicado en 2016 y revisado en 2023
Actualmente existen, como mínimo, tres vías para lograr ayuda al crear un libro: las becas literarias, la publicidad y el crowdfunding para libros.
Cuando es el autor o grupo de creadores quienes afrontan la publicación de su texto, se necesita invertir cierta cantidad de dinero que variará en función de las tarifas de los profesionales que se contraten y el formato del libro (impreso, ebook, audiolibro, aplicación).
Contenidos:
- Las becas literarias
- Publicidad en libros
- Financiación colectiva
- El crowdfunding editorial
- Portales de micromecenazgo para proyectos editoriales
- El crowdfunding de recompensa y la ley
Las becas literarias
Estados, librerías, empresas y, sobre todo, fundaciones sin ánimo de lucro convocan ayudas para proyectos de escritura. Las becas a menudo cubren el alojamiento, por eso se llaman retiros o residencias, y a veces incluso formación superior.
En este post hay información de algunas oportunidades en España y en este otro encontraréis, además de convocatorias en México, interesantes consejos si uno se va a presentar.
Publicidad en libros
Se han incluido e incluyen anuncios tanto en textos impresos como digitales, antes y ahora. Hace décadas, igual que en los periódicos y revistas, los publicadores podían rebajar el precio de los libros de papel por incluir anuncios. En la actualidad, diferentes start-ups, como la alemana Readfy, ofrecen ebooks gratis porque insertan publicidad, como banners superiores o entre capítulos. Este interesante intento de cumplir el deseo de algunos lectores (contenidos electrónicos sin pagar) funciona como otra librería más para autores y publicadores, pues no proporciona dinero por adelantado sino que es otra vía de ingreso progresivo de regalías, después de la inversión en la creación del libro y no antes.
Por su parte, la posibilidad del emplazamiento publicitario (product placement) en libros está todavía en ciernes. Se conocen casos como el de una marca estadounidense de sacarina que ha pagado por aparecer en un ebook o, más allá, la historia interactiva que ha impulsado una conocida compañía de coches.
Financiación colectiva
El crowdfunding o micromecenazgo consiste en poner en marcha una campaña de recaudación para que los usuarios respalden un proyecto que quieren que exista. Si el apoyo se hace a cambio de un bien o servicio, concretamente se trata de crowdfunding de recompensa.
El promotor marca la cifra que necesita (fija el precio), describe qué va a hacer y cuándo y qué recibirán los financiadores (supporters, sponsors) según la cantidad que aporten.
Las recompensas pueden ser desde una chapa o un mes de lectura gratuita en una plataforma de suscripción hasta una mención en los créditos, ponerle nombre a un personaje, un objeto exclusivo o una cena con el autor. Siempre se les asegura que tendrán un ejemplar de la obra que financian o el acceso a ella, como si fuese un sistema de pago anticipado, de reservas (pre-orders).
Esta precompra tiene el valor emocional añadido de formar parte de un proyecto y participar en un proceso de democratización. Algunos analistas de tendencias advirtieron de la saturación del crowdfunding: cada vez son más las obras que uno puede financiar y el usuario se desanima.
El crowdfunding editorial
En el sector de los libros, están recurriendo a la financiación colectiva los escritores, editoriales, librerías independientes y otras entidades para lanzar obras, producir eventos (festivales) o sencillamente existir.

El crowdfunding para libros se podría entender como un nuevo sistema de acceso a la publicación en que un grupo concreto de lectores potenciales (aquellos que se enteran de la campaña) ejerce como filtro, jurado, y no los agentes ni editores.
Algunas veces se pide ayuda teniendo el manuscrito listo y otras el promotor ha esbozado únicamente la idea general. En este segundo supuesto, es probable que, después del desarrollo y las diversas versiones del texto, el resultado final difiera del esquema inicial.
Resulta difícil que un escritor novel sin plataforma consiga todo el dinero. Esta vía en principio parece reservada para los temas inexplorados que suscitan mucho interés, para versiones impresas de libros electrónicos de relativo éxito, para los autores algo conocidos o aquellos que desean continuar una serie cuyo primer libro tiene su público (ya familiarizado con el argumento y el estilo).
Sepamos que ha habido alguna ocasión en que a ciertos seguidores de un escritor no les ha parecido bien que recurriera al crowdfunding. Con este sistema, el donante desconoce si habrá mucho retraso en la entrega de su recompensa o bien si el libro llega a enviársele o, sencillamente, a terminarse. Mientras para el autor es un modo de que se reduzca su riesgo económico, para el lector es un riesgo mayor que con la compra tradicional.
Portales de micromecenazgo para proyectos editoriales
Los sitios web de crowdfunding cobran una comisión (alrededor de un 5 %), generalmente cuando se logra el objetivo. En algunas plataformas la contribución de los mecenas no se hace efectiva a menos que se haya cubierto todo el presupuesto.
- Portales para financiar libros, en los que podemos diferenciar dos tipos:
- Entidades para buscar mecenas y que se encargan ellas de la publicación (crowdfunding publishing). Atendamos a qué porcentaje de los ingresos le corresponde al autor. Ejemplos: Libros.com, Inkshares. El equipo publica la idea que alcance su meta económica y la distribuye. Los mecenas en algún caso reciben además un porcentaje de las ganancias por haber apoyado al autor, es decir, este crowdfunding es también de inversión.
- Entidades en las que únicamente se buscan mecenas para publicar libros, como Unbound o Publishizer.
- Portales especializados en proyectos creativos: Lánzanos, Verkami, Kickstarter, Patreon. En algunos de estos cada mecenas da una aportación mensual y por lo tanto se trata de una modalidad peculiar, no centrada en una obra concreta, sino en las diferentes producciones de un creador. Este tipo se conoce como financiación recurrente.
- Portales generales, con sección para escritura: Fondeadora, Indiegogo, Pozible.
Cuando estemos eligiendo la opción que más nos convenga, miremos si admiten a personas de nuestro país como impulsores de un proyecto.
El crowdfunding de recompensa y la ley
Seamos productores o mecenas, deberemos averiguar si ha de declararse ese dinero y cómo. Consideremos la legislación (donación, préstamo, entrega) y nuestra persona (física o jurídica) con el fin de tributar o lograr una deducción. Los portales que impulsan estos proyectos suelen facilitar información fiscal.
Dar un libro a cambio de dinero es vender el producto, así que habrá que pagar el impuesto correspondiente. Cada tipo de libro puede tener asociado un impuesto de valor añadido diferente. Asimismo, los productos digitales vendidos a residentes en la UE requieren el impuesto del país del comprador (EU VAT MOSS).